
Una iniciativa para evitar el aislamiento y a mantener el vínculo escolar del alumnado enfermo

Durante el pasado curso, la Comunitat Valenciana atendió a un total de 7.284 alumnos de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato con enfermedades crónicas y problemas de salud mental. Solo en la provincia de Alicante, cerca de 3.800 menores hospitalizados reciben atención educativa cada año.
Tras el éxito de la prueba piloto impulsada por el grupo de tecnología educativa TECNOEDUC de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) en las aulas hospitalarias de Galicia, el modelo de telepresencia expande su proyección nacional llegando a los hospitales valencianos.
La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades, la Universidad de Alicante (UA) y la Universidad de Santiago de Compostela (USC) han puesto en marcha el uso del robot de telepresencia AV1. Concretamente, este proyecto piloto va dirigido al alumnado de Primaria y Secundaria atendido en la Unidad Pedagógica Hospitalaria del Hospital Doctor Balmis de Alicante y en sus centros de referencia.
Debido a sus tratamientos, estos alumnos tienen que abandonar la escuela durante meses, perdiendo el contacto con sus rutinas, profesores y compañeros, lo que dificulta su recuperación y la vuelta al aula. Para responder a esto, la iniciativa introduce el robot AV1, una herramienta que favorece su participación escolar, evita el aislamiento social y refuerza el sentimiento de pertenencia a su grupo de iguales, mejorando así su bienestar emocional y sus oportunidades de éxito académico.
El robot AV1 funciona como el avatar del alumno enfermo en clase. Representa al niño en el aula y le permite estar presente en clase, participar en las actividades extra escolares e incluso ir al recreo, ya que puede hablar, ver y oír todo lo que ocurre a su alrededor en tiempo real.
Al tener el control del dispositivo desde el hospital o su casa, el estudiante puede intervenir cuando quiera: levantar la mano, expresar cómo se siente cambiando las expresiones faciales del robot o girar la cabeza del robot 360 grados (tanto hacia los lados como hacia arriba y hacia abajo). Una de las mayores ventajas del sistema es que la transmisión de vídeo es unidireccional: el alumno ausente puede ver todo lo que ocurre a su alrededor, pero sus compañeros no pueden verle a él. Esto protege la intimidad y la salud mental del menor, que a menudo está atravesando cambios físicos debido a su tratamiento o enfermedad.
Con la implementación de este proyecto en Alicante, la Comunitat Valenciana se une a Galicia en la puesta en marcha de esta tecnología educativa inclusiva en sus aulas hospitalarias. Ambas regiones demuestran que el uso de la telepresencia aplicada a la diversidad no solo es una solución viable, sino una herramienta indispensable para garantizar el derecho a la educación y el bienestar de los alumnos más vulnerables.
Fuente: información.es
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