Cuando la salud física o mental impide asistir a clase, el robot de telepresencia AV1 ayuda a mantener la continuidad académica y el sentido de pertenencia.

Garantizar la atención a la diversidad y la inclusión escolar ya no es un reto aislado. Los centros educativos atienden a un número creciente de alumnos que se ven obligados a interrumpir su aprendizaje por problemas de salud (convalecencias médicas, fobia escolar o ansiedad) o que necesitan un aprendizaje adaptado.
Bajo el marco de la LOMLOE, dar respuesta a estas situaciones es una prioridad compartida por toda la comunidad educativa. Sin embargo, cuando un estudiante pasa meses alejado del aula, se consolida una brecha invisible de aislamiento que va mucho más allá de lo académico. La interrupción del contacto regular con sus profesores y la distancia con su grupo de iguales afecta a la autoestima y al bienestar emocional del alumno, haciendo que el proceso de retorno al aula ordinaria sea cada vez más complejo y abrumador.
La pregunta a la que se enfrentan hoy los equipos directivos y departamentos de orientación es: ¿cómo mantener a un alumno conectado con la vida escolar cuando no puede asistir al aula, sin sobrecargar a los equipos docentes?

El estudiante sigue las explicaciones de sus profesores en directo y en tiempo real. Al participar en la misma lección que sus compañeros, facilita que mantenga el ritmo de la clase.
AV1 funciona como un puente que mantiene al alumno conectado con sus amigos y con la rutina del colegio. El robot le permite participar en clase, hacer trabajos en grupo e ir al recreo o incluso de excursión, protegiendo su vínculo afectivo.
La falta de contacto con sus iguales afecta gravemente a la recuperación del estudiante. Al permitirle estar presente de forma unidireccional (él ve el aula, pero nadie le ve a él), AV1 elimina la presión de exponerse en pantalla, cuidando su salud mental y facilitando una reincorporación presencial progresiva.
El impacto positivo de AV1 está respaldado por 17 estudios independientes y por la evaluación de 3.133 asignaciones reales gestionadas por centros educativos durante 2025:

“Frente a otras soluciones que hemos usado, aquí la parte social se cuida mucho más. Se le escucha mejor, está más presente. La alumna está en clase como una más.”

"Es otra visión totalmente del apoyo a estos niños que no pueden interactuar con sus compañeros y emocionalmente lo sufren."
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"Es una forma fantástica de facilitar la reincorporación y permitirles que se acostumbren a estar de nuevo en el aula, siguiendo las clases y hablando con sus profesores."


Permite al centro anticiparse y actuar con rapidez ante las ausencias prolongadas o intermitentes. Al intervenir a tiempo con una solución eficaz y fácil de implementar , el colegio previene el aislamiento del alumno antes de que la desconexión afecte a su rendimiento o complique su regreso al aula.
El dispositivo se integra de forma natural en la dinámica del aula sin que los profesores tengan que modificar su manera de dar clase, perder tiempo configurando tecnología o preparar materiales paralelos.
No solo es una solución para el hogar o el hospital. Para el alumnado que asiste al centro pero sufre ansiedad o sobrecarga sensorial, AV1 puede utilizarse desde un espacio tranquilo dentro del centro.