El impacto de la telepresencia a gran escala: 150 casos de éxito con AV1

El impacto de la telepresencia a gran escala: 150 casos de éxito con AV1

¿Cómo gestiona un ayuntamiento 20 robots en 140 colegios? Descubre sus claves y estadísticas

Todo comenzó cuando el director de un colegio se dirigió al ayuntamiento con un dilema: «Tenemos un alumno que no puede venir a clase porque padece una enfermedad grave. ¿Cómo podemos solucionarlo?».

Para apoyar a este estudiante y a otros en situaciones similares, el Ayuntamiento de Gotemburgo puso en marcha un proyecto piloto con AV1. Lo que empezó con el alquiler de 12 robots pronto se convirtió en una compra total de 20 unidades de propiedad municipal.

Dominic Summerton lidera este proyecto pionero en una red que gestiona 140 centros escolares. A continuación, comparte los valiosos aprendizajes acumulados tras cinco años de experiencia, cruciales para otros ayuntamientos o comunidades autónomas que deseen implementar esta tecnología.

Dominic nos explica cómo empezaron a usar AV1

“Es un caso típico. Un director nos dijo: ‘Tenemos un dilema: hay un alumno que no puede venir al colegio porque tiene una enfermedad grave. ¿Cómo podemos solucionarlo?’Empezamos a investigar qué opciones y tecnologías había disponibles. Pronto descubrimos AV1 y también nos enteramos de que la fundación sueca contra el cáncer los llevaba usando aproximadamente un año. En ese momento, solo un ayuntamiento los utilizaba. Ahí vimos la posibilidad de ampliar nuestro apoyo y nuestras herramientas para ayudar a los niños que no pueden asistir a clase.Comenzamos alquilando 12 AV1 como parte de un proyecto piloto de cinco meses. La experiencia fue muy positiva y, a partir de ahí, compramos 12 robots y, más adelante, otros 8. Ahora contamos con 20 AV1s”.

“Con un robot AV1 puedes acceder a todos los profesores, y por tanto a una enseñanza de calidad”

Antes de usar AV1, las intervenciones para alumnos ausentes eran muy limitadas

"La atención educativa domiciliaria era una de las principales formas de apoyar al alumnado ausente. Algunos también recibían clases por parte del profesorado de las aulas hospitalarias.

Sabemos que el acceso a una enseñanza de calidad es realmente importante. Pero con tutores de atención domiciliaria o profesorado hospitalario, puede que se logre avanzar en algunas materias, pero el alumno pierde el acceso a la variedad de docentes con sus experiencias y cualificaciones individuales, como sí tendría en su centro escolar. Por ejemplo, yo puedo ir a casa de un alumno y enseñarle muy bien inglés o historia, pero no podría darle matemáticas, biología o química con el mismo nivel. Eso fue lo que vimos: que con un robot AV1 puedes acceder a todos tus profesores, y por tanto a una enseñanza de calidad.

También vimos, especialmente en el caso de niños en tratamiento contra el cáncer, que no era posible enviar tutores a sus casas debido al riesgo de infecciones. Esto quedó especialmente patente durante la pandemia."

Cómo se utiliza AV1 según el motivo de ausencia

"Cuando empezamos a utilizar AV1, lo hicimos con tres grupos de menores. El más evidente era el de niños con enfermedades graves o que se habían sometido a operaciones importantes y no podían asistir al colegio durante un periodo prolongado.

También detectamos un problema con el alumnado con ansiedad o rechazo escolar, que no acudía al centro. Además, nos enfrentamos a desafíos con menores con medidas de protección o identidad protegida (como alumnos tutelados).

Vimos muy claramente que el uso de AV1 con alumnado enfermo era muy sencillo. En cambio, con los casos de rechazo escolar era más complejo. Y en los hogares de protección de menores también hubo algunos retos, aunque fue relativamente fácil superarlos una vez trabajados.

Cinco años después, unos 150 menores han utilizado nuestros AV1. Contamos con un banco enorme de experiencias y recursos que podemos compartir con otras escuelas cuando empiezan a usar el robot. De esos 150 casos, aproximadamente el 70% ha sido un éxito rotundo. En el caso de menores enfermos, normalmente funciona siempre (la tasa de éxito es de alrededor del 90%).

Hemos mejorado bastante en el uso con alumnos con rechazo escolar (con un éxito de aproximadamente un 60-65%), aunque aún hay aspectos que debemos perfeccionar. Para empezar, identificar al alumno adecuado desde el principio es crucial...

Incluso si el AV1 no se utiliza temporalmente, hemos observado algo muy interesante: puede servir como una red de seguridad para el alumno. En muchos casos, el menor recibe el robot y piensa: ‘genial, tengo el AV1 guardado por si un día me encuentro mal y no puedo ir al cole’. Así que cumple una función de apoyo psicológico brutal aunque no llegue a encenderse, solo por el hecho de saber que está disponible. A veces, incluso me planteo tener una carcasa de AV1 en el aula como símbolo de ese respaldo”.

Para el alumnado enfermo, la tasa de éxito es de aproximadamente el 90 %."

Cómo medir el éxito

"Suelo hacer encuestas a los centros que están usando o han usado AV1. Así obtengo comentarios como: “Sí, ha sido un éxito. El alumno ahora asiste a clase todos los días, cuando antes no iba desde hacía un año”. Solo eso ya es un éxito. Además, aunque no alcancen los objetivos académicos en todas las asignaturas, se nota una mejora."

"En el caso de un niño que ha sido operado y ha estado seis semanas sin ir a clase, el éxito puede medirse de otra manera. Si ha podido seguir las lecciones con AV1 y alcanzar sus objetivos, eso también es un éxito."

"Otro ejemplo son los alumnos que están en su último año escolar. Si gracias al aprendizaje que han recibido a través de AV1 logran pasar al siguiente nivel educativo (por ejemplo, instituto o universidad), para ellos eso es un éxito."

"Estas son las cosas que resultan fáciles de medir. Lo que cuesta más evaluar es el contacto con los compañeros y profesores, y si han mejorado sus interacciones sociales. También es difícil saber si están encaminados hacia el logro de sus metas en un momento dado."

"Hago encuestas a los centros dos veces al año, y también cuando termina una intervención con el robot. Normalmente charlamos sobre cómo ha ido todo. Así es como documentamos el éxito."

Atender la demanda en la ciudad de Gotemburgo

"Uno de los dilemas que hemos tenido es que ha habido muchas reestructuraciones administrativas. Tenemos 140 colegios en la ciudad, lo que dificulta el acceso a todos ellos y la difusión de información sobre nuestro servicio de AV1. Lo que sí observamos es que los centros que han usado AV1 suelen volver a repetir.Actualmente tenemos lista de espera. Esa es una de las ventajas de gestionar los AV1 desde una organización o servicio centralizado (como un servicio municipal o una consejería): podemos optimizar muy bien los recursos. Este lunes recogí un AV1 en un centro, y hoy miércoles ya está funcionando en otro colegio".

"Es sin duda una herramienta que seguiremos utilizando en el futuro."

El futuro de AV1

"Creo que AV1 es una herramienta que seguirá con nosotros durante mucho tiempo. Uno de los retos actuales es la normativa y la legislación educativa. Cada administración la interpreta de una manera. Existe cierta preocupación por parte de las autoridades de que, si se flexibiliza la ley para permitir el uso habitual de tecnología de telepresencia, eso abra la puerta a que más alumnado se quede en casa de forma cómoda. La ley educativa necesita adaptarse. Hay centros y comisiones de escolarización que a veces dudan en usar AV1 porque no saben si tienen todo el respaldo legal explícito, a pesar de que nuestra experiencia demuestra que es seguro y eficaz".

"Usamos AV1 para garantizar que el alumnado reciba el aprendizaje que necesita."

Dominic comparte su visión sobre el valor único de AV1 en un momento crucial de la vida escolar

"Hay algo que realmente destaca. En Suecia la escolarización es obligatoria, y el último trimestre de 4º de la ESO es especialmente crucial. El alumno necesita ir a clase y aprobar las asignaturas para poder pasar de curso e ir al instituto o a la FP. Pero justo en este tramo final del año vemos muchos casos de rechazo escolar, y eso es un problema. Nuestro trabajo es hacer todo lo posible para que alcancen sus metas.

Una opción sería obligarles a volver por la fuerza, pero eso podría hacer que dejen los estudios por completo. En su lugar, usamos el AV1 para centrarnos en que sigan aprendiendo. Vemos que esto les permite prepararse para el siguiente curso y empezar de cero en un sitio nuevo, con profesores y compañeros nuevos. Es algo que pasa mucho: bastantes alumnos se descuelgan de los estudios en el último año. Pero si logran pasar el último trimestre, sacar las notas que necesitan y avanzar, el robot marca la diferencia. Yo suelo decir que no hay que forzar la situación de golpe, sino garantizar que puedan dar el siguiente paso.

Además, ahora tenemos mucho material nuevo. Les presento el AV1 a los profesores, les explico cómo funciona, qué dice la ley y cómo ponerlo en marcha según las necesidades de cada colegio.

Para los casos de alumnos con problemas emocionales, tenemos una "escalera" de adaptación. Sirve para ver que hay que empezar poco a poco: elegir las asignaturas donde el alumno se lleva mejor con el profesor, por ejemplo. Tampoco hace falta empezar directamente metiendo el robot en clase; se puede conectar primero solo en el recreo para que hable con sus amigos.

En las reuniones siempre hago una pregunta importante: “Al usar el robot, ¿estamos ayudando al alumno o estamos alimentando su miedo a volver a clase?”. La respuesta es que podemos estar alimentando el problema si no se planifica bien desde el principio. Por eso estudiamos qué cosas funcionan antes de prestar el AV1. Una vez que el colegio está listo, se pide el robot y se sigue nuestro plan de trabajo. Esto es un trabajo en equipo; creo firmemente en colaborar y ayudarnos mutuamente".

Garantice la continuidad educativa y el bienestar de su alumnado.

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