La realidad de las ausencias médicas en los colegios

Un diagnóstico de cáncer, una lesión grave o un brote severo de una enfermedad crónica. Cada caso es diferente, pero el reto para el colegio siempre es el mismo.

No se trata de absentismo escolar ni de faltas que se puedan prevenir, y raras veces siguen un patrón predecible. El alumnado pasa por ingresos hospitalarios, reposo en casa y periodos de asistencia parcial. La recuperación puede alargarse semanas o meses y muchas patologías son fluctuantes: un estudiante puede encontrarse bien a principios de semana y no tener fuerzas para conectarse unos días después.

Atención fragmentada

Los centros deben garantizar la continuidad educativa coordinándose a la vez con las aulas hospitalarias, el servicio de atención domiciliaria y el equipo docente del colegio.

Pérdida de visibilidad

Cuanto más se alarga la ausencia, más invisibles se sienten los alumnos con sus compañeros y profesores, aumentando la preocupación por su bienestar emocional y sentimiento de pertenencia.

Ansiedad ante la reincorporación

Regresar al aula tras una ausencia larga genera mucha incertidumbre. Muchos alumnos posponen su vuelta por temor a haberse distanciado de sus compañeros o haberse quedado atrás en las asignaturas.

Sobrecarga del equipo de orientación y docentes

Los tutores y equipos de orientación coordinan múltiples recursos para no perder el contacto con el alumno. Sin las herramientas adecuadas, este seguimiento resulta insostenible.

Safeguarding features

El impacto académico es solo una parte del problema

El impacto académico es evidente y medible, pero los riesgos emocionales y sociales son más complejos de cuantificar y marcan el desarrollo del alumno a largo plazo.

Pérdida de relaciones

Las amistades cambian rápido. Un alumno que debe ausentase durante meses puede encontrarse que su grupo de amigos ha cambiado. El coste social de la desconexión raras veces se mide, pero se siente profundamente.

Ansiedad y fobia escolar

La incertidumbre sobre cómo ponerse al día o qué habrá cambiado en el aula genera un nivel de ansiedad que puede acabar siendo una barrera más a parte de la propia enfermedad.

Dificultad en el regreso

Cada semana de desconexión dificulta el retorno. Lo que empieza como una baja temporal puede convertirse en un distanciamiento prolongado de la vida escolar con serias implicaciones en el bienestar del alumno.

Una conexión continua y sin presión con el aula

AV1 es un robot compacto de telepresencia que asiste a clase en representación del estudiante. Ubicado en su pupitre, le ofrece al alumno una conexión en directo con el día a día escolar desde el hospital o su casa.

A través de la cámara, el micrófono y el altavoz de AV1, el estudiante puede ver, escuchar y hablar. También puede levantar la mano y cambiar las expresiones de los ojos para mostrar cómo se siente. El robot no es una simple pantalla: es una presencia física que recuerda a docentes y compañeros que el alumno sigue formando parte del grupo.

A diferencia de una videoconferencia tradicional, AV1 no requiere conocimientos técnicos ni preparación previa. El docente puede impartir la clase con total normalidad, sin interrupciones, mientras que el alumno mantiene el control sobre su nivel de participación.

AV1 robots at Southend on sea city council

Sencillo para el centro, transformador para el estudiante

AV1 se coloca en el aula

El robot se coloca en el pupitre del alumno. Se carga por la noche y el docente lo enciende al iniciar la jornada. El estudiante escoge cuando conectarse.

El alumno se conecta desde cualquier lugar

Desde una tableta o móvil, el alumno accede a la aplicación de AV1 para ver y escuchar la clase en tiempo real, decidiendo cuándo participar o si solo quiere observar.

La clase fluye con normalidad

El docente incluye a AV1 en el día a día como a cualquier otro alumno, haciéndole preguntas, compartiendo material o integrándolo en trabajos de grupo. Sin protocolos complejos ni interrupciones técnicas.

Puente hacia el retorno a clase

Al mantener el contacto diario con la rutina escolar y sus compañeros, el regreso presencial resulta mucho más llevadero y menos estresante.

Adaptable a distintos entornos

Ya sea durante la recuperación en casa, un ingreso hospitalario o mientras recibe atención domiciliaria, AV1 solo necesita conexión a internet para funcionar desde cualquier lugar.

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What happens when schools use AV1

"Frente a otras soluciones que hemos usado, aquí la parte social se cuida mucho más. Se le escucha mejor, está más presente. La alumna está en clase como una más."

Jacobo de la Sierra, Adjunto de Dirección del Colegio Alemán de Bilbao

"Es otra visión totalmente del apoyo a estos niños que no pueden interactuar con sus compañeros y emocionalmente lo sufren."

María Teresa Iglesias, Directora del Colegio Grande Obra de Atocha.

“Hice una presentación con la clase el día antes de que el alumno se conectara por primera vez. Les enseñé el robot y se les iluminó la cara. Al día siguiente, cuando se conectó y escucharon su voz a través del altavoz, dejaron de verlo como un aparato tecnológico y lo aceptaron de inmediato como al propio alumno"

Docente de 6.º de Primaria en Abbotswood Junior School

Cuándo utilizar AV1 en ausencias por motivos de salud

Durante ingresos hospitalarios

Los estudiantes ingresados por tratamiento, cirugía u observación pueden conectarse al aula directamente desde la cama del hospital. Incluso una conexión puntual ayuda a mantener sus relaciones sociales y reduce el impacto psicológico de la ausencia.

Durante la recuperación en casa

Cuando el alumno se recupera en casa pero no está lo suficientemente bien como para acudir al colegio, AV1 le permite mantener sus rutinas y seguir conectado con el día a día escolar, sin la presión de ser evaluado.

Para enfermedades fluctuantes

En patologías como el síndrome de fatiga crónica, lupus, artritis idiopática juvenil o enfermedad inflamatoria intestinal severa, unos días son llevaderos y otros no. AV1 permite al estudiante conectarse a su ritmo: participar plenamente cuando se encuentre bien o simplemente escuchar en silencio cuando se sienta indispuesto.

Como parte del plan de reincorporación

El alumno que utiliza AV1 en su ausencia regresa a clase sin haber perdido la dinámica escolar ni las relaciones con su grupo. Esto permite al centro organizar un retorno progresivo y seguro, reduciendo el riesgo de rechazo escolar.

Junto con la atención educativa hospitalaria y domiciliaria

AV1 no sustituye las clases en el hospital o a domicilio, sino que las complementa. Estos servicios de atención educativa se centran en el refuerzo académico, mientras que AV1 mantiene la conexión social y emocional con su colegio.

Resultados probados para integrar AV1 en el Plan de Atención a la Diversidad

Con más de 5.000 robots AV1 en funcionamiento a nivel internacional y en España, los datos son claros: garantizan el acceso al aprendizaje y facilitan una reincorporación escolar con éxito.

77,6%
de éxito en las implantaciones de AV1 en los centros
77,9%
de reincorporación presencial al aula tras usar AV1
91%
más económico que la atención domiciliaria

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